El aire limpio es uno de los principales retos a los que se enfrentan nuestras zonas urbanas en el siglo XXI. El nivel de muertes prematuras causadas por la contaminación atmosférica a escala global hace urgente la acción política sobre esta cuestión
El tráfico de coches, todavía dominado por los motores de combustión, sigue siendo uno de los principales contribuyentes a la contaminación atmosférica, por lo que abordarlo es una parte clave de la solución para conseguir un aire limpio. Por tanto, monitorizar el tráfico es un elemento importante en cualquier acción política sobre iniciativas de aire limpio.
Desplegar dispositivos Telraam cumple varios papeles esenciales en las actividades de monitorización de la calidad del aire:
COMPAIR, un proyecto europeo en el que los sensores de conteo de tráfico Telraam se ubican junto a distintos tipos de sensores de calidad del aire. El objetivo del
experimento es comprender si el sensor de conteo de tráfico Telraam, asequible, puede complementar a los sensores de calidad del aire de gama alta.
En un proyecto para Canopea, un grupo de defensa belga, se instaló un sensor de partículas ultrafinas cerca de un dispositivo Telraam ya existente en Liège Métropole (BE).Es importante medir los datos de calidad del aire para comprender los problemas a los que nos enfrentamos y dónde son más graves. Sin embargo, aunque los mapas de calidad del aire pueden poner de relieve la relación entre la mala calidad del aire y las carreteras y altos niveles de tráfico, por sí solos no distinguen qué intervenciones están teniendo impacto. Además, los equipos de monitorización de calidad del aire son bastante caros, por lo que los datos de calidad del aire no están disponibles en la mayoría de las ubicaciones.
Si el objetivo es reducir los desplazamientos en coche, necesitas saber cuántos coches están utilizando realmente la calzada y cuándo. También necesitas evaluar qué acciones para reducirlo son efectivas, como restricciones legales de velocidad, calmado del tráfico, filtros modales, mensajes para el cambio de comportamiento, peajes urbanos, etc. Por último, puedes contrastar estas intervenciones con la calidad del aire resultante.
Es importante hacer seguimiento de las intervenciones diseñadas para cambiar el volumen de tráfico, no solo en el lugar de la intervención, sino también en las calles del entorno. Al igual que con el movimiento del aire, es importante asegurarse de que el tráfico no se reduce solo en una ubicación concreta a costa de desplazarse a otra.
Es importante disponer de conteos de tráfico antes, durante y después, para garantizar que las intervenciones y los resultados se puedan atribuir con precisión y poder llevar a cabo más mejoras (o correcciones). La medición continua permite soluciones más precisas que se mejoran mediante bucles de retroalimentación y la experiencia local.